42°03′N · 3°31′O · Covarrubias, Burgos · 894 m

SolarRubias 2026

Eclipse Total de Sol · 12 de agosto · Covarrubias, Burgos

El eclipse total comienza en

C1 · Inicio parcial Totalidad C4 · Fin parcial

Mapa del eclipse

Datos eclipse: NASA/Espenak · Mapa: OpenTopoMap

Dónde observar en Covarrubias

Mapa general de sombras con los 10 mejores sitios de observación

Mapa general de sombras

Los 10 mejores sitios de observación en el entorno de Covarrubias, con la capa de visibilidad del relieve.

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Mapa en detalle del pueblo con zonas de sombra

Mapa en detalle del pueblo

Vista detallada de Covarrubias mostrando qué zonas quedan en sombra y cuáles tienen el horizonte oeste despejado.

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El primero, donde el ayuntamiento habilitará una zona específica de observación, se encuentra en las proximidades de Valdetorre. Al desplazarse ligeramente hacia el este se evita la sombra proyectada por la loma de La Varga.

La segunda alternativa es ganar algo de altura hacia la zona de La Nebreda, junto al campo de fútbol, para evitar esa misma sombra. También el rollo y el camino del piélago. En estos últimos sitios se verá la totalidad en el límite de La Varga.

El camino de San José: una vez superada la primera subida el horizonte hacia el oeste queda prácticamente libre de obstáculos, aunque habrá que evitar algún cerezo. Ofrece una magnífica visión del eclipse.

La carretera de Hortigüela hasta la primera curva pasada La Cueva: la puesta de sol parecerá alinearse con el valle del Arlanza, ofreciendo un encuadre espectacular para contemplar y fotografiar el eclipse. Cuidado con el tráfico — no hay mucho sitio donde permanecer unas horas.

Muchos de los lugares más accesibles y con mejores condiciones se encuentran junto a la carretera de Retuerta, una vez superado El Manto. Son especialmente recomendables El Quemado, El Palenque y La Borrega, con un amplio horizonte despejado hacia el oeste.

También el «camino de arriba» hacia la ermita de Redonda, antes de llegar a la Fuente del Espino, procurando situarse lejos de la zona de choperas.

El primer tramo del camino hacia Quintanilla de las Viñas, poco antes de llegar al campo de lavanda, ofrece un entorno tranquilo con buenas vistas.

Con perspectiva similar pero acceso más sencillo: la zona de El Caballo. También el primer tramo del camino a la ermita de Mamblas, procurando no obstaculizar el paso de vehículos ni invadir zonas de cultivo.

Las cumbres de Las Mamblas, La Muela y el Castillejo son sin duda los mejores emplazamientos del entorno. Su mayor altitud permite mantener el Sol visible durante un poco más de tiempo tras la totalidad.

Solo recomendables para quienes conozcan bien la zona, ya que el regreso deberá realizarse prácticamente de noche. Llevar linterna o frontal y extremar la precaución durante el descenso.

Dentro de los términos municipales de Retuerta y Mecerreyes también hay lugares con óptimas condiciones de observación para quienes prefieran explorar más allá del municipio.

Horarios del eclipse

C1 · Inicio parcial

CEST

C2 · Inicio totalidad

CEST

Máximo eclipse

Sol: 8.1° alt · 282.7° azm

C3 · Fin totalidad

CEST

Ocaso · Fin visibilidad

21:19 CEST

Eclipse parcial continúa (no visible)

Duración totalidad

1m 46s

C2 → C3

Tiempo en Covarrubias

Nubosidad
Temperatura
Viento

Cargando… Actualizado:

Nubosidad histórica · 12 agosto · 20:00 CEST (ERA5 / Open-Meteo)

2015 – 2024

Calculando media histórica…

Conferencias en Covarrubias

Diego López-Cámara

Diego López-Cámara

Astrofísico · UNAM

Instituto de Ciencias Nucleares, UNAM (México)

"Eclipses solares totales y el viaje de Eddington para verificar la relatividad general"

Investigador del Instituto de Astronomía de la UNAM, Mexico especialista en astrofísica teórica y fenómenos de alta energía. En esta conferencia el Prof. López-Cámara explicará la ciencia del eclipse solar total, y cómo se verificó la relatividad general de Einstein con el eclipse solar total de 1919.

Fecha

12 agosto 2026

Hora

12:00–13:00

Lugar

Sala Arlanza

Covarrubias, Burgos

Para los peques

Tarde 11 agosto 2026

Actividades y juegos

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Perfil del ponente
Emilio J. Alfaro Navarro

Emilio J. Alfaro Navarro

Astrofísico · CSIC (Ad honorem)

Instituto de Astrofísica de Andalucía, CSIC

"Un paseo por la Vía Láctea"

Con más de 200 publicaciones de alto impacto, fue responsable del departamento de Radioastronomía y Estructura Galáctica en el IAA-CSIC. Participa en grandes proyectos de cartografiado del cielo como WEAVE. Presidió la Sociedad Española de Astronomía y ha sido galardonado con el premio José Luis Cornelllas de divulgación científica.

Fecha

13 agosto 2026

Hora

12:00–13:00

Lugar

Sala Arlanza

Covarrubias, Burgos

Observación

Noche 13 agosto

Mecerreyes, 22:30–00:00

La ciencia del eclipse

La coincidencia geométrica clave

Un eclipse solar total ocurre cuando la Luna se interpone exactamente entre el Sol y la Tierra, bloqueando por completo el disco solar visto desde la superficie terrestre. Esto es posible gracias a una coincidencia cósmica: aunque el Sol es unas 400 veces más grande que la Luna, también está unas 400 veces más lejos, por lo que ambos cuerpos parecen tener casi el mismo tamaño angular en el cielo.

¿Por qué no ocurre cada mes?

Los eclipses solares solo pueden ocurrir durante la luna nueva, cuando la Luna se sitúa entre el Sol y la Tierra. Sin embargo, aunque hay una luna nueva cada mes, no en todas hay eclipse. La razón es un detalle orbital importante que a menudo se pasa por alto: la órbita de la Luna está inclinada respecto al plano en que se mueve la Tierra alrededor del Sol, así que el ángulo hace que la sombra de la Luna quede a veces demasiado alta o demasiado baja para tocar la Tierra. Solo cuando se alinean tres condiciones —luna nueva, cercanía al nodo orbital, y geometría correcta— se produce el eclipse. Esto explica por qué los eclipses solo pueden ocurrir durante las llamadas "temporadas de eclipse", periodos de unos 34 días que se repiten aproximadamente cada seis meses.

La sombra: umbra y penumbra

La sombra de la Luna se compone de dos conos concéntricos: uno interior oscuro llamado umbra, y otro exterior más tenue llamado penumbra. Quienes están dentro de la umbra ven el Sol completamente bloqueado; quienes están en la penumbra solo ven un bloqueo parcial.

El "camino de totalidad"

Mientras la Luna bloquea la luz del Sol, proyecta una sombra sobre parte de la Tierra, y esa sombra traza un recorrido a medida que la Tierra rota, conocido como el camino de totalidad. Solo quienes se encuentran dentro de esa franja —normalmente muy estrecha— experimentan la oscuridad total; de hecho, ver un eclipse total desde un punto concreto de la Tierra es un evento raro, ya que en promedio ocurre en el mismo lugar solo una vez cada 375 años aproximadamente.

Durante la totalidad

Cuando la totalidad ocurre, el cielo se oscurece como si fuera el amanecer o el atardecer, y si el clima lo permite, es posible observar la corona solar —la atmósfera exterior del Sol, normalmente invisible por el resplandor del disco solar—. Es el único momento en que es seguro mirar directamente al Sol sin protección ocular especializada; fuera de esos segundos o pocos minutos, siempre se necesitan gafas certificadas para eclipses.

La corona es la atmósfera más externa del Sol, normalmente invisible salvo durante un eclipse solar total, cuando aparece como filamentos blancos de plasma que cambian constantemente de forma. Lo sorprendente es que, mientras la superficie solar ronda los 10.000 °F, la corona supera los 2 millones de °F, un salto térmico que desafía la lógica (alejarse de una fuente de calor debería enfriar, no calentar) conocido como el problema del calentamiento coronal, que sigue siendo una de las mayores preguntas sin resolver de la astrofísica; entre las hipótesis en competencia figuran millones de nanollamaradas en la superficie solar, "bombas de calor" detectadas por la misión IRIS de la NASA, y ondas de kink en los bucles coronales identificadas en 2023, sin que haya consenso cerrado todavía — de hecho conviene tomar con cautela la cifra de "1 millón de grados" que suele repetirse, ya que en zonas activas la corona puede alcanzar hasta 40 millones de °C. Fuentes: NASA, NASA Space Place, UCAR.

Las perlas de Baily aparecen justo antes y después de la totalidad: la luz del Sol se filtra a través de los valles y montañas del borde lunar, creando puntos de luz que parecen un collar de perlas y que solo duran entre 3 y 5 segundos para un observador cerca del centro del camino de totalidad (aunque cerca de los bordes del camino de la umbra pueden extenderse hasta unos 90 segundos); a medida que esas perlas se extinguen una por una, cuando solo queda una o dos, el efecto se conoce como anillo de diamante, un brillo en forma de "diamante" engarzado en un anillo — ese anillo lo forma el resplandor tenue de la corona solar rodeando la silueta lunar — y el fenómeno se repite en espejo al final de la totalidad, cuando el Sol reaparece por el lado opuesto. Conviene un matiz que casi nadie menciona: lo que el ojo desnudo percibe como "el diamante" en realidad suele ser la mezcla de varias perlas de Baily o un arco corto y continuo de fotosfera —ver las perlas individuales, discretas, normalmente requiere telescopio—, y es clave recordar que no es seguro observar ni las perlas ni el anillo de diamante sin protección ocular adecuada, porque en ambos casos la fotosfera todavía es visible. Fuentes: Sky & Telescope, Wikipedia — Baily's beads, NBC Chicago/NASA.

Este eclipse tiene una particularidad única: ocurre durante la puesta de sol. El Sol estará apenas a 8° sobre el horizonte (en Covarrubias) cuando la Luna lo tape por completo — según los datos del IGN, en ese municipio burgalés la totalidad comienza a las 20:28:45, alcanza su máximo (magnitud 1,03) a las 20:29:37 y termina a las 20:30:30, es decir, poco menos de dos minutos de oscuridad total, casi una hora antes de la puesta de Sol oficial a las 21:18:57 —, algo que sucede porque España está situada al final de la franja de totalidad mundial, por lo que la totalidad llega cuando el Sol ya se está poniendo muy cerca del horizonte; de hecho la altura sobre el horizonte oscila entre 12,5° en La Coruña y apenas 1,4° en Menorca, así que los 8° de Covarrubias la sitúan en una posición relativamente favorable dentro de ese rango tan bajo, con el Sol hacia el suroeste (azimut 283°). No es casualidad que esté tan cerca del centro del recorrido: la línea de centralidad —el lugar óptimo de observación, donde el eclipse dura más— pasa muy cerca de Avilés, Oviedo, Aranda de Duero, Soria, Peñíscola y Palma de Mallorca, y Covarrubias queda dentro de esa franja burgalesa, lo que explica su magnitud de 1,03 (por encima del mínimo necesario para la totalidad). Esta geometría de última hora convierte la observación en un reto técnico: al ser una elevación tan baja en todo el territorio español, es imprescindible buscar un lugar con el horizonte oeste completamente despejado de montes, edificios o árboles —cualquier obstáculo en esa dirección puede arruinar los apenas 105 segundos de totalidad—, pero a la vez ofrece algo que un eclipse "de mediodía" nunca da: la baja elevación permite fotografiar el Sol eclipsado junto a monumentos o accidentes del paisaje, una oportunidad que los astrofotógrafos ya están planeando aprovechar. El resultado visual también será distinto al de un eclipse típico: se espera una estampa doble, con el cielo anaranjado del atardecer y una noche repentina superpuesta a la vez. Fuentes: IGN — Eclipse total de Sol de 12 de agosto de 2026, NASA Ciencia, Wikipedia — Eclipse solar del 12 de agosto de 2026.

El eclipse total del 30 de agosto de 1905 fue el último visible como total en la España peninsular antes del de 2026, y su franja de totalidad atravesó el centro del país de forma muy similar a la que seguirá el eclipse de agosto: se pudo ver en La Coruña, Burgos, Segovia, Vinaroz y Barcelona (esta última solo como parcial, por quedar fuera de la banda), con un tiempo de totalidad de 3 minutos y 45 segundos, el más largo entre las zonas donde el fenómeno fue visible. Fue un acontecimiento de alcance internacional: equipos científicos de Francia, Reino Unido, Italia, Suiza, Portugal, los Países Bajos, Rusia, Hungría, México y Estados Unidos se desplegaron a lo largo de todo el camino de totalidad, con instituciones españolas repartidas por las provincias de Burgos, Guadalajara, La Rioja y Soria. Burgos, de hecho, tuvo un papel protagonista más allá de la ciencia de mesa: Emilio Herrera Linares y otros cinco aeronautas se convirtieron en las primeras personas en observar la totalidad de un eclipse desde el aire, a bordo de tres globos aerostáticos, buscando registrar las llamadas "serpientes solares". No todo fue éxito, sin embargo —vale la pena el matiz escéptico—: en lugares como Caldas de Reis el cielo permaneció nublado y llovió a intervalos, impidiendo ver todas las fases y dejando solo el primer contacto visible. El eclipse pasó a la historia astronómica internacional como parte de la trilogía conocida como "The Spanish Eclipses", y su recorrido, muy próximo al que seguirá la sombra lunar en 2026, explica por qué muchos comparan directamente ambos eventos. Fuentes: eldiario.es, IAC blog, Quo.

Tras el de agosto de 2026, España no tendrá que esperar mucho para el siguiente: el próximo eclipse visible como total desde España tendrá lugar el 2 de agosto de 2027, con la totalidad rozando el sur de la península y el entorno del Estrecho de Gibraltar, un trayecto muy distinto al de 2026 —esta vez la sombra entra por el sur en vez de cruzar de oeste a este—. Después llegará un eclipse anular el 26 de enero de 2028, que completará la tríada de eclipses ibéricos de 2026-2028; en este caso la Luna, al estar más lejos de la Tierra en su órbita, no llegará a cubrir el disco solar por completo y dejará el característico "anillo de fuego" en vez de la oscuridad total. Tras esta racha excepcional de tres eclipses en menos de dos años, el paréntesis será largo: no será posible observar otro eclipse solar total desde España hasta 2053, lo que convierte a esta tríada en una oportunidad genuinamente irrepetible para varias generaciones. Conviene el matiz de cautela habitual: los trayectos y magnitudes de 2027 y 2028 aún pueden refinarse con nuevos cálculos a medida que se acerque la fecha, así que para itinerarios concretos conviene revisar las herramientas de simulación del IGN o timeanddate.com más cerca del evento. Fuente: IGN — Eclipses visibles en España 2026, 2027 y 2028, Quo.

Cómo observar con seguridad

C1 → C2 · Fase parcial Filtro solar sobre objetivo
C2 → C3 · TOTALIDAD Retirar filtro (corona)
C3 → C4 · Fase parcial Volver a poner filtro

Usa película Baader AstroSolar o adaptador ISO 12312-2 para el objetivo. Practica el quitarlo/ponerlo antes del día del eclipse.

Las gafas deben llevar impreso el estándar ISO 12312-2 y el nombre del fabricante. No sirven gafas de sol convencionales, aunque sean muy oscuras: las de sol normales dejan pasar entre un 8% y un 18% de luz visible, mientras que un filtro ISO 12312-2 certificado deja pasar solo entre un 0,00004% y un 0,0032% —miles de veces más protección—, y además las gafas de sol están cubiertas por otra norma distinta, la ISO 12312-1, pensada para uso general en exteriores, no para mirar directamente al Sol. Antes de usarlas conviene revisar tres cosas: que el filtro no esté rayado, perforado ni deteriorado, que el marcado CE esté presente, y que el material (cartón u otro soporte) esté en buen estado, sin humedad ni desgaste. Un truco casero rápido, aunque no concluyente: observa una luz brillante a través de ellas — si la luz parece extremadamente tenue o no aparece en absoluto, y solo distingues el filamento sin resplandor, es una buena señal; aun así, conviene el matiz escéptico de que la sola presencia del marcado ISO 12312-2 no garantiza por sí misma la autenticidad de las gafas, por lo que la Sociedad Americana de Astronomía recomienda comprarlas a través de vendedores autorizados y reconocidos. Un matiz importante para instrumentos ópticos: no uses gafas de eclipse con telescopios, prismáticos o cámaras — para eso hacen falta filtros solares específicos para cada instrumento. Fuentes: Helioclipse — ISO 12312-2, Infobae, Astronomía Visión Certificada.

Fotografiar el eclipse con el móvil es posible, pero requiere las mismas precauciones que para los ojos: durante todas las fases parciales, hay que colocar un filtro solar certificado ISO 12312-2 —o unas gafas de eclipse sin rayas ni daños— justo delante del sensor de la cámara, porque apuntar el móvil directamente al Sol puede dañar el sensor, igual que cualquier otra cámara, especialmente si se usa algún tipo de zoom o lente de aumento. Ese filtro solo se retira en un momento muy concreto: durante la totalidad, cuando la Luna bloquea completamente el Sol, sí se puede mirar y fotografiar directamente, sin filtro. Para mejorar el resultado conviene usar un trípode o apoyar el móvil sobre una superficie estable, y ajustar manualmente el enfoque y la exposición en vez de dejar que la cámara lo haga de forma automática, tocando la pantalla sobre el Sol o la Luna para fijar el punto de enfoque. Aun así, conviene un matiz realista y algo escéptico sobre las expectativas: los zooms de los móviles suelen ser de mala calidad —incluso en los modelos más avanzados—, así que forzarlos para "acercarse" al Sol suele dar resultados decepcionantes; por eso muchos fotógrafos experimentados recomiendan centrar la foto del móvil en el paisaje y la gente, dejando el disco solar pequeño en la escena, y reservar los primeros planos de calidad para cámaras con teleobjetivo o telescopio. Fuentes: Xataka Móvil, Xataka Android/NASA, Los viajes de Ali.

Si el cielo se nubla, no todo está perdido: aunque no veas el disco solar tapándose, las nubes altas y medias pueden dejar pasar luz suficiente como para percibir el oscurecimiento progresivo, el descenso de temperatura y el cambio de color ambiental, y a menudo esas nubes se mueven rápido, así que no conviene salir corriendo de inmediato: mejor observar el movimiento real del cielo, no solo el radar, por si se despeja a tiempo. La estrategia más sensata, si el pronóstico se complica, es tener un "plan C": una ubicación alternativa dentro de la misma franja de totalidad, revisada 24-48 horas antes, ya que las nubes pueden echar por tierra la observación incluso desde una localidad perfecta, y desplazarse a una zona cercana puede salvar el eclipse — como referencia, durante el eclipse de abril de 2024 en EE. UU. algunos observadores tuvieron que recorrer 1.200 km, de Texas a Arkansas, para escapar de la nubosidad. Aun así, conviene gestionar bien la expectativa: si hay nubes, notaremos igualmente los efectos de que se hace de noche y baja la temperatura, pero ver la imagen del sol eclipsado será una lotería, por lo que un experto consultado recomienda a los municipios no jugárselo todo a ese minuto, sino organizar actividades participativas para todo tipo de público, de modo que la experiencia no dependa por completo del despeje del cielo en el segundo exacto de la totalidad. Fuentes: Escapada Rural, Eclipsafe, Los viajes de Ali.